Archive | September 2014

Historia Holandesa. Conquista de Inglaterra por los Holandeses.

La flota permanece a traves del Canal Ingles, las velas mayores infladas bajo un viento de Babor, 20 barcos en linea y 25 de profundidad, llenando el agua entre Dover y Calais.

Multitudes juntadas en los acantilados blancos de la costa inglesa para observar.

Pero no estaban animando con orgullo y placer porque la imagen de poderio naval y militar el cual estaban siendo testigos no era suyo.

Esa armada no era inglesa, era de Paises Bajos y estaba cerca de invadir esas costas.

William of OrangeMareas de Cambio: Guillermo de Orange lanzo una colosal armada para tomar el trono del rey catolico James II.

El año de 1688, fue crucial en la historia de Inglaterra. El nuevo Rey James II, coronado justo 3 años antes, era Catolico Romano, y eso le puso en una encrucijada con la fe predominantemente Protestante de sus subditos, y tambien le puso en peligro.

Justo una generacion o dos anteriores, otro rey de Inglaterra, Carlos I, habia caido con su gente, y el resultado habia sido la Guerra Civil, finalizando con la cabeza del monarca siendo separada.

Podria el pais ser separado en 2 otra vez despues de solo 40 años de paz? Seria esta disputa tambien que ser resuelta con la guerra? y seria James -El hijo menor de Charles I- tambien que ser seccionado su cuelo para salvar a la nacion.

La respuesta convencional a estas cuestiones es que los Britanicos inteligentemente se salvaron de un segundo sesastre con una solucion no violenta a dicho problema. en lo que ahora se llama la Revolucion Gloriosa, James abandono el pais mejor que luchar como su padre habia hecho, y William of Orange, el soberano elegido de la Republica Holandesa y Protestante hasta lo mas profundo, fue invitado a tomar el trono.

Pero un nuevo libro por la profesora Lisa Jardine, convierte la imagen de un bonito cambio de regimen a una usurpacion hecha a los britanicos por mas de 300 años.

La verdad es que esa transicion de poder no era un asunto de eleccion.

Un beligerante William estuvo vinendo, a pesar que fuese bien recibido o no, asi como la acumulacion de la flota de guerra en el Canal mostraba la situacion demasiado clara.

El lider holandes habia puesto en el mar con 53 barcos de guerra repletos con 1700 cañones, una cantidad increible de poder de fuego. Detras vinieron cientos de barcos de transporte, transportando un ejercito de 20000 hombres, ademas de caballos (unos 7000). 10 barcos de fuego cargados con materiales combustible estaban listos para ser encendidos y lanzados a las proas de los barcos ingleses si se atrevian a oponerse a ellos.

Esta fuerza de combate tenia una sola intencion, conquistar. Era extraño que las muchedumbres de arriba de los acantilados ingleses estavieran tan silenciosas.

Ellos estaban mirando la primera invasion de la isla desde 1066. y, a pesar de que la historia raramente lo ha presentado como eso, fue una invasion exitosa.

William of Orange

El rey protestante William de Orange, triunfo sobre las fuerzas catolicas del Rey James II, el 12 de Julio de 1690.

William de Orange hizo lo que, durante siglos, los Españoles con su armada, Napoleon y Hitler lo intentaran y fallaran en dicha empresa: Conquistar Gran Bretaña.

Desde tan temprano como 1688, el habia estado recrutando secretamente a soldados experimentados en batallas de ejercitos protestantes de Europa, y gestionar regalos y prestamos de amables banqueros para pagar por ellos.

Los franceses bajo el ReY Sol, Louis XIV, ya eran suficientemente problematicos, pero una alianza entre el potencialmente Catolica Gran Bretaña y Catolica Francia significaba que William se enfrentaba a una amenaza del otro lado del Canal tambien.

Desesperado para evitar a los franceses, planeo este ataque para asegurarse que Inglaterra se apartase.

La segunda causa fue entreamente autoservicio. Denego la dignidad de ser monarca en su tierra republicana, su deseo era ser rey de Inglaterra. El creia tambien que, con sus conexiones, deberia de ser su derecho.

La Corona inglesa fue un asunto famliar para el. Su mujer Mary, era la hija mayor de James II y, en la ausencia de hijos, heredera al trono. Su matrimonio solo trajo a William a un palo de la corona Inglesa, pero el tambien tenia la sangre de Inglaterra y Escocia corriendo por sus propias venas. Su madre era la hermana mayor de James, el rey por lo tanto era su tio, y su propia mujer, su prima. Habida cuenta a que el fue tambien astuto, sabio y guerrero, se le podria perdonar por pensar que nacio para ser rey.

Si la oportunidad no hubiese llegado, la hubiese tomado igualmente. Pero los eventos en Londres le dieron la excusa para actuar. Y otro evento en particular, el nacimiento de un niño baron.

Los Britanicos toleraron la impopular preferencia religiosa su viejo rey en la creencia de que eso moriria con el, en su muerte, ellos supusieron quela corona iria a la princesa protestante Mary, hija de su primer matrimonio.

Su segundo matriomonio, con la Catolica Maria de Modena, habia producido en 15 años nada mas que abortos involuntarios, niños nacidos muertos, e hijos muertos en la infancia.

La corona Inglesa era un asunto familiar para el. Su mujer, Mary, era James II

 

William of OrangeOrangemen celebran la Victoria del rey William en una marcha anual en Irlanda del Norte.

Pero el 10 de Junio, 1688, un hijo varon sano nacio, y fue llamado James Francis Edward Stuart.

El embarazo habia sido un tema de escandalo, sospechas y franca incredulidad desde el momento del anuncio, y tambien porque pasaron mas de 6 años desde el ultimo anuncio de embarazo.

El tamaño del “Ombligo de la reina” o mejor, su carencia, fue abiertamente discuida y ridiculizada.

La Princesa Anna (la otra hija del rey, del primer matriomonio, quien mas tarde se convirtio en Reina) le escribio a su hermana, Princesa Mary, diciendo que ella penso que su madrasta lo habia tenido en un “falso ombligo”.

El naciomiento, en vez de silenciar el cuchicheo, lo intensifico. Las intrigas palaciegas, se mostraron en publico, alcanzaron un punto algido.

James, determinado a legitimar al heredero catolico que siempre quiso, trajo delante 42 testigos para testificar al Privy Council, que el nuevo hijo era su hijo “bona fide” (de buena fe).

Pero la asuncion general que un bebe vivo habia sido traido de contrabando a la cuna en una cazuela para calentar (escondido) y presentado como el propio hijo de la reina.

La Princesa Anne estaba segura que habia sido un juego engaxñoso, con sus sospechas, ella habia intendido ser una observadora vigilante del nacimiento, pero habia estado fuera de Londres cuando aparentemente la Reina fue a la “faena”.

Habia sido el nacimiento, inventado para tener lugar en su ausencia (de la Princesa Anne)? Ella escribio sobre la reina a su hermana “preocupacion y afliccion, por el cual yo no pueda nunca ahora ser satisfecha en saber si el hijo es verdadero o falso.

Pero por ahora, verdad o mentira no importaban en el resultado. En la Haya, su capital, William de Orange vio en esto su oportunidad de futuro sucesor al trono de Inglaterra que habia sido arrebatado junto a su esposa.

Era tiempo para el plan B:

Como el Otoño de 1688 paso a ser invierno, el activo’ su “Gran Diseño” para invadir Inglaterra. Las fuerzas que lo llevarian a cabo empezaron a concentrarse en tierra y mar.

Su enrome flota de invasion sento’ la navegacion el dia 1 de Noviembre, fuera en el mar del Norte y entonces direccion oeste hacia el Canal, su progreso marcadas por amenazantes saludos de fuego de cañones.

Arriba en la cubierta, regimientos de soldados estaban de pie en formacion completa, y trompetas y tambores tocaban musica marcial durante horas para un final en una efectiva muestra de “commocion y pavor”.

El embajador ingles en la Haya, que no se habia enterado, pudo escasamente creer las noticias que no fueron dadas que las intenciones Holandesas fueron una absoluta conquista de Inglaterra.

La flota hizo una recalada en Torbay en Devon y las tropas empezaron a desembarcar el 5 de Noviembre.

Puesto que William fue un maestro de las oscuras artes del engaño y la propaganda, la fecha no fue accidental.

Fue la noche de Bonfire (Noche de la Hoguera) para los Ingleses, el aniversario de un triunfo Protestante sobre los Catolicos, los conspiradores de la Trama de la Polvora de 1605.

No hubo ejercito o milita para ofrecer ninguna resistencia, solo algunos curiosos campesinos y mujeres del oeste.

William llego’ a tierra de forma estruendosa bajo una pancarta proclamando “por la libertad y la religion Protestante” e hizo su progreso a traves del campo a gritos de “Dios te bendiga”, de acuerdo con sus cronistas.

Una vieja mujer le ofrecio’ un vaso de aguamiel. Uno de sus acompañantes estuvo descorazonado de como todas las mujeres fumaban pipas de tabaco “sin avergonzarse, inclos las muy jo’venes, 13 y 14 años”.

A doscientas millas a lo lejos, Londres era una ciudad de rumores y malestar. Tardaron 3 dias para que las noticias llegaran de Torbay, con el numero de barcos hinchado a 700 y excusas poco convincentes ofrecidas sobre el por que la Navy no habia hecho nada para pararlos.

El diarista John Evelyn noto’ su miedo que esto era “el comienzo del dolor, a no ser que Dios en su misericordia preveniese eso por alguna reconciliacion feliz de todas las disensiones entre nosotros”.

El Parlamento y la corte estaban en un constante estado de panico, hecho peor por la dolorosamente lenta marcha de William desde el oeste del pais, y la ausencia de informacion real.

Fue el tiempo, la luvia transformando las carreteras en lodo, que cualquier resistencia activa que lo ralentizo.

Sus partidarios no acudieron en tropel a unirse como le prometieron, pero tampoco hubo ninguna oposicion.

Enfrentados con su primera invasion en 6 siglos (y tambien, su ultima), los britanicos hicieron sus apuestas.

En medio de ese silencio ensordecedor de sus subditos, el Rey estaba sin poder. Estaba sufriendo de varias hemorragias nasales, pero crucialmente sus apoyos estaban fluyendo lejos de la ciudad.

Los oficiales reales permanecieron en casa en vez de conectar con sus obligaciones. Su administracion se desmoronaba. Envio pronto a su reina y su bebe a Francia.

Pero el permanecio hasta que, el 17 de Diciembre, se le dijo que una parte avanzada de los Blue Guards de elite, holandeses, habian tomado posiciones en St Jame’s Park.

Al final de la noche ellos escoltaron al rey fuera de su propia capital a su confinamiento en el castillo de Rochester en Kent.

El dia siguiente, William de Orange, vestido completamente de blanco, hizo su entrada formal en Londres, bienvenido por muchedumbres mostrando entusiasmo al fin.

Ellos llevaban puesto cintas naranjas y agitaban palos naranjas pegadas en el extremo.

“Vosotros venis para redimir nuestra religion, leyes, libertades y vidas” ellos fueron reportando como proclama. Pero el conquistador no habia corrido ningun riesgo.

Los guardias de la Coldstream, los “Life Guards” y todos los demas regimientos Ingleses habian sido ordenados de abandonar la ciudad, y se fueron a regañadientes.

Las callles las cuales el paso triunfante fueron alineadas con soldados Holandeses.

El rey James evito la suerte de su padre, Charles I, de ser puesto en juicio y humillado.

Una semana despues, sus carceleros holandeses miraron al lado opuesto y amigos suyos lo escondieron y lo llevaron a Francia, donde el vivio en un exilio resentido por el resto de su vida.

Su lugar en el trono fue tomado por su hija, la Princesa Mary, y su marido, William, en una monarquia conjunta.

Londres permanecio bajo ocupacion militar por unos 15 meses mas, y la presencia de grandes cantidades  de fuerzas extranjeras fuertemente armadas en las calles causo alguna inquietud entre la poblacion.

Lo que “esta pobre nacion fue reducida”, el diarista John Evelyn pregunto en agonia.

Pero a pesar que el y otros retorcian sus manos, no llegaron a alcanzar sus armas.

No hubo deseo de luchar. Las cicatrices de la Guerra Civil eran muy recientes para arriesgarse a otra.

En vez de resistirse, los Britanicos se tragaron su orgullo y se prepararon para un cambio pacifico de regimen.

Rapidamente ellos aceptaron y lo amaron, y se dejaron llevar por la publicidad de William, cuyos panfletos alisado sobre las arrugas constitucionales de lo que en efecto había sido un golpe de Estado y se convirtió una conquista militar en la “Revolución Gloriosa” en defensa de las libertades antiguas.

Era la version de eventos “hilada” la que prevalecio. Un silencio descendio sobre la ocupacion Holandesa de Londres, y muy pronto despues, en las palabras del historiador Jonathan Israel “el completo negocio vino a parecer tan imporbable que por consentimiento comun, erudita y popular, fue simplemente borrada del recuerdo.

Este allanamiento del trono de un principe nacido en el extranjero, fue ayudada, argumenta la profesroa Jardine, porque GBretaña y Holanda habian tenido durante muchos años una herencia cultural comun.

En Arte y arquitectura, ciencia y tecnologia, los dos paises habian llegado a ser cercanos, su union sellada por su fe Protestante sellada.

Aqui la invasion de uno por el otro no parecio tan radical y problematica. No fue como si los temidos España o Francia la hubiesen conquistado.

En las secuelas de la conquista Holandesa,  se incremento’ la interconexi’on entre ambos, aunque mucho mas como un camino de 1 sola direccion.

El talento holandes volo hacia inglaterra sus efectos se ven todavia en pintura, edificios y en los jardines formales, que era una especialidad de Holanda/Paises Bajos.

Los visitantes tambien trajeron metodos bancarios que transformaron Londres como centro comercial.

El resultado fue que Gran Bretaña entro en auge, llegando a ser una nacion rica y poderosa despues de 1688, mientras los Paises Bajos permanecieron como un remanso Europeo.

Eso causo resentimiento en Holanda, que, en palabras de Jardine, su glora habia sido “saqueada” por los Britanicos.

Y ademas, la fuerte influencia Holandesa en la cultura de este pais ha sido remarcable.

Tristemente no es toda la historia. No todos los habitos y costumbres que los holandeses trajeron a Gran Bretaña fueron beneficiosos. Su bebida nacional, gin, rapidamente fue superando a la cerveza.

En medio siglo, la mitad de los 15000 agujeros de agua en el Londres Georgiano fueron densamente dispensando letalmente barata y fuerte “ruina materna”. Las consecuencias sociales fueron catastroficas.

Is una curiosa nota al pien en la conquista Holandesa de Bretaña hace 320 años: Una invasion, que, de acuerdo con nuestra historia, nunca paso- esa es una de las desintencionadas importaciones que fue la maldicion del consumo masivo de bebidas.

Primeras corporaciones Europeas: Historia de las corporaciones y bancos.

La VOC o Compañia Holandesa de las Indias Orientales, fue la segundaa compañia o corporacion, creada en Europa, de la que se tenga noticia en donde los socios solo perdian el capital aportado en caso de perdida y no todo su patrimonio pese a ser la segunda, fue la mas grande y motivo la creacion del primer banco moderno.

Utopías y finanzas: la corporación mercantil

Hasta principios del siglo XVII, los miembros de cualquier compañía no sólo pueden perder el negocio sino todo su patrimonio. Sigue vigente la responsabilidad común e ilimitada de cada uno, y quien haga negocios arriesgará tanto menos cuanto más evite asociarse, algo que en la Roma republicana e imperial abortó la creación de indefinidas empresas. Esta normativa parece ahora un freno arbitrario a la acumulación de recursos materiales y humanos, y la common law inglesa se adelanta al resto de las legislaciones diseñando una asociación donde «si algo se debe al grupo no se debe a los individuos, ni los individuos deben lo que el grupo debe».

Ese estatuto de «cuerpo social» (corporation) es lo que obtiene la Compañía de las Indias Orientales (1600), primer negocio donde los socios sólo pueden perder el capital aportado.

Aunque la sociedad por acciones sea todavía algo unido al favor, que exige una autorización discrecional de la Corona, se incorporan a ese régimen empresas preexistentes —la Muscovy Company y la Levant Company— o su mucho más importante análogo holandés. Como la letra de cambio, que reduce la inseguridad sin aminorar la fluidez y cuantía de las operaciones, la corporación mercantil estimula vigorosamente la inversión. Ahora es posible aunar fuerzas con otros sin arriesgar más allá de cierta apuesta, y sin admitir a priori un límite de la ganancia.

Dos años después de que la East India Company obtenga sus cartas credenciales, Holanda otorga las suyas a una empresa del mismo nombre, la Vereenigde Oost-Indischen Compagnie (V. O. C.), que a despecho de fundarse en un país minúsculo comparado con Inglaterra nace con un capital social diez veces superior. Medio siglo más tarde tiene en nómina a unos ciento cincuenta mil empleados, que articulan un tráfico sostenido materialmente por ocho mil marinos profesionales y más de doscientos cruceros. En años buenos, como el bienio 1657-1658, traslada a Extremo Oriente el doble de las rentas percibidas por la Hacienda española durante el mismo periodo, recuperando esos desembolsos con un dividendo medio algo inferior al 4 por 100. Si no reparte mucho más es porque algunos grandes patricios de Ámsterdam —como los Hope o los Neuville— copan de un modo u otro la adquisición y distribución de sus importaciones, cosa sin duda perjudicial para los accionistas aunque tolerada en un territorio donde la mayoría obtiene ingresos superiores al alza en el coste de la vida.

Una multiplicación del efectivo

El primer brote mundial de dinero muy barato y sin adulteración llega con la edad de oro genovesa —entre 1550 y 1620 aproximadamente—, cuando los Grimaldi, los Spinola, los Doria y unas pocas familias más sustituyen a los arruinados banqueros alemanes en «el crucial servicio de hacer que las rentas fiscales y la plata americana pasen de ingresos irregulares a ingresos regulares para el rey de España». Esos asentistas, como se les llama en Madrid, logran dicha proeza hasta que Felipe II intente estafarles. Aunque Venecia sigue obstinada en obtener el tradicional 20 por 100, y acelera su decadencia, los financieros genoveses mueven sus activos con una rebaja que de paso controla a los competidores del momento, situando el interés del dinero en una franja que fluctúa del 2 al 3 por 100. Emprender ha dejado de ser caro.

Para entonces los astilleros de Ámsterdam y Rotterdam han botado naves capaces de trasladar en cualquier dirección unas seiscientas mil toneladas métricas; el resto de Europa tiene una flota equiparable a otro tanto o poco más, y el resultado es un medio donde las ferias acontecen a diario, por no decir que algunas ciudades son una sola y enorme feria, abierta noche y día. Amberes, una de las más florecientes hasta ser tomada por mercenarios al servicio de España, erige en su puerto una estatua a Mercurio —patrono de los mercaderes— y hace justicia a las alas que ese dios tiene en la cabeza y los pies. La gestión que demandaba años o lustros estando vigente la Paz de Dios ocurre allí en semanas o meses, a velocidad mercurial.

El comercio tiene masa crítica suficiente para disparar reacciones en cadena, que al ser irreversibles barren los residuos de economía doméstica e imponen al sistema «hacerse analíticamente consciente de sí». Gremios y consorcios se esfuerzan por mantener e incrementar sus monopolios, aunque los precios derivan de cambios mucho más sutiles en el medio, donde lo esencial son «promesas, realidad diferida». El banquero confía en hombres de negocios y ellos confían en el banco, aceptando que puedan prestarse varias veces las mismas sumas antes de haber restituido el primer prestatario. Su fundamento es la evidencia puramente empírica de que, si no media alarma, sólo unos pocos vacían cada día su depósito.

Imagen vlaggenclub

Los bancos de inversión

Cinco años después de la V. O. C. aparece el Banco de Ámsterdam (1609), que ya no es una caja de monedas y joyas sino el domicilio para ingresos y pagos de una clientela empresarial. Como sus operaciones consisten básicamente en transferencias de cuenta a cuenta —y tiene unos dos mil depositantes— ofrece ante todo fiabilidad y puede cobrar a sus clientes en vez de pagarles intereses, inventando la comisión bancaria.

Se ofrece también para verificar la ley de cada divisa (detectando porcentajes de adulteración y posibles «aligerados»), y emite recibos por el valor de cada depósito que para el depositario resultan negociables.

Sus líneas de crédito —una práctica imitada enseguida por bancos de Rotterdam, Maastrich y La Haya— ofrecen al 5 por 100 un «papel» que dinamita la equivalencia entre valores depositados y títulos emitidos a cuenta suya. Las cecas de acuñación —que durante todo el medievo han sido monopolios de reyes, obispos y otros magnates— han dejado de ser el origen único de efectivo, y los primeros analistas económicos piensan como sir William Petty, uno de los más ilustres:

«Pregunta: ¿Qué remedio hay si tenemos demasiado poco dinero? Respuesta: Debemos crear (erect) un Banco».

En efecto, el dinero bancario se desplaza de modo más rápido y seguro, permite compensaciones automáticas y potencia la moneda preexistente. Prestando aquello que recibe en depósito el nuevo banco acelera los negocios y reduce el tipo de interés, al mismo tiempo que permite a los clientes mantener activas sus reservas. Por otra parte, la velocidad con la cual circula ahora el dinero invita a creer en portentos como la generación espontánea y la plurilocación —estar al tiempo en varios lugares—, evocando discursos sobre la «magia» y el «misterio» del crédito que en manos inescrupulosas acaban introduciendo hallazgos catastróficos, como la Banque Royale que el escocés John Law le vende al exhausto Tesoro francés. «Una mayor velocidad en la circulación de dinero equivale hasta cierto punto a un incremento del efectivo», si bien el hasta cierto punto tiende más a omitirse que a destacarse.

El hecho de que sea posible disponer varias veces del mismo activo es, sin embargo, un corolario del desarrollo mercantil. En una economía de trueque simple, donde se intercambian ciertas mercancías por otras, ningún aumento en la velocidad de intercambio eleva lo más mínimo el número de bienes, y que no suceda lo mismo con el dinero sólo puede explicarse por su peculiar naturaleza:

No hay ningún caso en el cual un título sobre una cosa pueda servir al mismo fin que la cosa misma: no se puede montar un derecho sobre un caballo, pero se puede pagar con un derecho sobre dinero. Esto es una razón de peso para llamar dinero a lo que es propiamente un título sobre dinero legal, siempre que ese título sirva como medio de pago […] Si los instrumentos de crédito, o algunos de ellos, penetran en el sistema monetario es porque el dinero constituye un instrumento de crédito, un título sobre el único medio de pago realmente último, que son los bienes de consumo.

Imagen wiki

Pero a finales del XVII, cuando esta movilización empieza a generalizarse, no está para nada claro cómo podrían los gobiernos animar situaciones de enfriamiento o enfriar las recalentadas. Ni siquiera lo está entender la maldición del legendario rey Midas, que convirtiendo en oro todo cuanto tocaba se condenó a morir de hambre.

Precisamente venerar el metálico caracteriza a la llamada escuela mercantilista, un movimiento doctrinalmente difuso que sólo tiene en común propugnar el atesoramiento del oro y la plata. Como Midas, no puede ser más ajena a una riqueza medida por bienes de consumo, libertades y conocimientos.

El hallazgo de los financieros holandeses promueve en otros países una creación de bancos emisores, cuya primera manifestación es el de Inglaterra. Junto a sus ventajas, estas instituciones introducen también una nueva gama de riesgos, empezando por el hecho de que fabricar moneda y billetes resulta más cómodo para el Estado y más peligroso para los particulares.

Los jerarcas, que obtenían sus recursos aumentando la presión fiscal o endeudándose con prestamistas particulares, pueden especular ahora con el dinero público. Algunas iniciativas del Banco de Inglaterra se ligan a brotes inflacionarios, y el Parlamento adopta sucesivas leyes antiburbuja (Bubble Acts) que son las primeras reacciones ante la vertiginosa complejidad que está alcanzando el mundo económico.

Fuente: Yometiroalmonte